Gracias a la tecnología y despliegue de la empresa paraguaya TIMBÓ, la intendencia de Ciudad del Este está recibiendo en estos momentos a los buses eléctricos adquiridos el año pasado, tras adjudicar a una empresa luego de un llamado a licitación.
Para el país es un avance en movilidad eléctrica en definitiva, porque independiente a la zona donde se van introduciendo, pasa a ser de ser una idea o proyecto, pasando a la realidad tangible.
Se está construyendo el sistema para traer la energía eléctrica desde la subestación de la ANDE, ubicada detrás del shopping París hasta la terminal de buses, en el Barrio Obrero, que es donde se instalará la infraestructura necesaria para cargar los buses eléctricos municipales, que serán destinados al servicio de transporte urbano. Esta parte del proyecto también ya fue adjudicada el año pasado y está en pleno proceso de construcción.
Ahora están planificando qué itinerarios y cómo van a operar, pero tampoco van a ir a los barrios, sino sobre avenidas y calles pavimentadas sin baches, puesto que la inversión por cada unidad es importante.

Para la comuna, el sistema va a ser rentable, pero se habla de la necesidad de crear un consorcio que tenga a su cargo el servicio en la ciudad. Actualmente hay seis empresas que compiten entre ellas y no tienen la capacidad económica en forma individual de comprar un cero kilómetro.
La mayoría de las empresas entraron un círculo vicioso durante años y hoy solo son chatarras. La otra idea es una cooperativa y conseguir fondos, porque si no hace eso se tendrá que recurrir a capital extranjero o empresarios brasileros o argentinos, que podría ser una opción, pero una segunda opción.

